viernes, 17 de enero de 2014

perdimos las agallas

Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje. Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero de un velero al abordaje de un.. de un "no te quiero querer".
Y ¿cómo huir cuando no quedan islas para naufragar? Al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio...
Mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad... que mordieron el anzuelo. Que bucean al ras del suelo... que no merecen nada.

Al 
lugar 
donde 
has 
sido
 feliz,
 no
 debieras
 tratar 
de
volver.

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