lunes, 20 de octubre de 2014
no digas nada, dices con la mirada, más de lo que creés.
Se encuentran después de tanto tiempo. Manuel no puede evitar estremecerse y se queda mirándola. Ella también esta conmocionada.
-Estás muy linda. Antes también estabas linda.
-Estoy cambiada. Crecí.
Se quedan callados. Serenos. Hace mucho que no se ven y se están reconociendo.
-¿Cómo estás tanto tiempo? ¿Te vas a Londres?
-¡Si! Estoy contenta... me voy. Gané la beca, ¿no soy genial? ¡Voy a vivir en Londres Manuel! Mi sueño hecho realidad.
Los dos se ríen, cómplices, parecen reconocer en esa frase algún antiguo sueño compartido.
-Y.. ¿vas a volver?
-No creo.
[...]
Esta cayendo el sol, Martina y Manuel pasean por los senderos sin tocarse.
-Claro que voy a extrañar, pero voy a aprender muchísimo... Además este país se esta poniendo terrible... terrible.
-Tenés razón Martina, esto es muy bueno para vos. Pero yo te voy a extrañar.
-¿Vos me vas a extrañar a mí? Déjate de joder, Manuel. ¡Hace un año que no nos vemos!
-Eso no tiene nada que ver. Yo no te veía, pero vos estabas acá. Ahora, no vas a estar más. Y cuando piense en vos, voy a pensar todo el tiempo: "esta lejos, esta tan lejos"
Martina se detiene, extrañada.
-¿Pensás en mí?
-Todos los días de mi vida.
-Manuel, yo no te entiendo...
Manuel no contesta. Esta muy triste.
[...]
-A veces pienso que si yo no me hubiese equivocado tanto, vos no me habrías dejado.
-Basta Martina, dejá de pensar así. Vos no te equivocaste. Vos eras una maravilla, vos eras mi amor, vos...
No puede seguir hablando. Y la besa. El beso es profundo.
-Yo sé que era tu amor. O no, no sé. Primero me volví loca de dolor y pensé que no, que había estado equivocada todo el tiempo. Después me enojé, te odié mucho, y después me resigné, pero no sé. Siento que sí era tu amor.. No se puede estar tan equivocada... Por eso no entiendo Manuel, no entiendo qué paso con nosotros. Ahora ya esta, ahora ya me voy. Para siempre... Quisiera entender...
-Despidámonos.
Ella duda. Y responde:
-Vamos a un hotel, Manu. Despidámonos. Yo quiero.
-¿No te va a hacer mal?
Ella niega con la cabeza, sonríe.
-Ya no, ya no. En serio.
De pronto, lo mira preocupada.
-¿Y a vos?
[...]
Lo que están haciendo, Martina y Manuel, desnudos, abrazados, uno en otro, sin separar las bocas, es, sin eufemismos, el amor. Ella llora, y él la abraza con todas sus fuerzas
a veces es ahora o nunca. Y vos no volviste por mí.
yo sé lo que quiero
y no se comparte con los que vos querés (aunque tal vez ni siquiera sepas que es lo que querés realmente).
vuelve con los ojos llenos de perdón pero es demasiado tarde
"Te agradezco por todo, por tu apoyo y por tus ganas de escucharme. Sos una mujer increíble. Soy feliz compartiendo los sencillos momentos que pasamos juntos. ¿Sabías que valés oro? Es más, valés tu peso en oro, y eso que cada vez pesás menos"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)