hace una semana que no me como las uñas
todo el día de hoy pensé que era Lunes, hasta que hoy en el colectivo noté que es Miércoles. Esto sucedió a las 18:22, fue algo extraño y entusiasta darme cuenta de que no tengo ni idea en qué día estoy viviendo. Qué bueno eso. Qué bueno no tener horarios ni demandas que cumplir
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